INIPI LAKOTA
Estoy ahí, dentro, en el fondo de la Madre Tierra. Mecida por sus brazos amorosos. Sentada en su palo de agua, una varita de avellano. Estoy en el vapor, junto al HOMBRE OSO, un hombre medicina. Humilde, amigo, padre y hermano.Vuelvo a conectar con WANKA TANKA…y todo es bonito.Entonces, en el sudor, en el agua, en los cantos y entre rezos, un nuevo momento de mi misma emerge. Ya no sabía quién era. Me había convertido en esposa. Ya no sabía quién había sido. Aquella guerrera del agua se había marchado sigilosamente para dar paso a una mujer tierra.Mas necesitamos del cielo y el cielo. Nuestro creador/a lo brinda todo.Necesitamos de India y de los indianos. ¡¡Qué fortuna la mía de amar a AMMA, de amar a WANKA TANKA, qué fortuna la mía de buscar a Dios en acción…más allá de su forma o nombre!!!El perdón, la compasión, la humildad y “tomar la lección” de cada situación se repiten en todas las religiones o corrientes espirituales.Porque todo está unido y relacionado. Porque tenemos hermanos y hermanas frente a nosotros que si bien diferentes, dormidos, sanos, enfermos o ateos -todos y cada uno de ellos- merecen nuestro respeto.Mi mejor elección de vida es seguir a los benditos pies de Amma: Madre de una Compasión que me conmueve.



