Petazatas se cayó de una nube hasta mis brazos.Tiene la dulzura fresca del algodón recién cogido, virgen, salvaje.Sabe volar en el viento, bailar con la tierra, danza como indio junto al fuego de su corazón que es el mío.Te deseo tanta paz y tanto amor …tanto hasta que no te quepa, y ese pecho que resplandece ya de vida y esperanza sea más liviano y blandito.Todo un hallazgo caido de Marte.”De Marte…un martes para amarte” y olé!Despacio, siempre despacio…y que vuelvan las estrellas a nuestros ojos.