Cuando voy a esta céntrica y emblemática nueva libreria de Palma, además de un libro siempre me llevo un trozo de magia, de cielo, de paz; y por su puesto de amor.

Yo creo que en medio de tantos libros y el logo estrellado de dicha libreria (que por cierto recuerda mi logo de hadas y estrellas) hay un halo mistico que me atrae.

Quizás es ese imán escondido que guardan ciertos libros, o la presencia de un espíritu benigno escondido en el fondo del desván donde almacenan los ejemplares antiguos, las devoluciones…

Lo que está claro es que en está libreria nunca puedo resisitir la pasión, y al final, aunque no quiera, salgo con un libro bajo el brazo, y una bolsa llena de besos de colores para colgar después, como si se tratarán de nubes, en el espacio azulado de un sentimiento que ha demostrado  con el tiempo y su paso, que  es indestructible.