Una noche más en sueños viajo para cerrar lo abierto, lo que mi alma considera inacabado, aquello que la vida te arrebata antes de que tu mente pueda recorrer los espacios que se van cerrando a un ritmo sano y adecuado.

Dicho de otro modo, los lutos. Sí, así es. Las historias que perecen y se nos mueren o nos morimos un poquito con ellas.

Suena un poco triste lo reconozco, por eso sueño, sueño y ensueño de noche para que no me duela de día.

Los chamanes, en especial la tribu norteamericana yaqui, hablaba de ensoñar. Ensoñando podemos recorrer partes de nosotros mismos y sanarlas.

Está noche soñé con aquel chico del poema. Mi luto había llegado a su fin. Cada uno reconocía su parte. Desperté triste, pero profundamente aliviada.

Cerrar lo abierto. Un acto consciente.